1 Reyes 11
Explicación e historia bíblica para niños pequeños y de preescolar (3 a 6 años)
La Explicación
Había una vez un rey. Se llamaba Salomón. Vivía en un palacio grande, en Jerusalén. Era el rey más sabio de todos.
Cuando Salomón era joven, amaba a Dios. Y Dios vino a hablarle. Dos veces vino Dios a hablarle. Salomón escuchaba, y su corazón estaba contento.
Pero pasaron los años. Salomón se hizo viejo. Su cabello se puso blanco.
Y algo cambió, muy despacito.
En el palacio había muchas mujeres. Muchísimas. Ellas no conocían a Dios. Ellas tenían otros dioses. Dioses de piedra y de madera. Dioses que no oyen nada. Dioses que no dicen nada.
Y Salomón las escuchó a ellas. Ya no escuchó a Dios.
Subió al monte, cerca de Jerusalén. Allí construyó altares para esos dioses. Quemaban perfume. Olía dulce y fuerte, todo el día.
Pero Dios lo vio. Y Dios se puso triste.
¿Qué Significa Esto?
Dios vino a hablar con Salomón otra vez. Escucha lo que le dijo. "Tu corazón se fue lejos de mí. Yo te di un reino entero. Ahora ese reino se va a romper."
¿Sabes qué es un corazón que se va? Es cuando amas otra cosa más. Más que a Dios, que te dio todo.
Salomón tenía oro. Tenía casas grandes. Pero su corazón se fue lejos.
El Hilo Conductor
Un día, un hombre caminaba por el campo. Se llamaba Jeroboam. Iba solito por el camino.
Y entonces, de repente, vino otro hombre. Se llamaba Ahías. Dios le había dicho qué hacer.
Ahías llevaba una capa nueva. Bien nuevecita, sin ningún hueco.
Y Ahías agarró su capa. Y la rompió. ¡Ras! Uno, dos, tres… doce pedazos. Doce pedazos de tela en el suelo.
"Toma diez pedazos," dijo Ahías. "Así se va a romper el reino. Pero un pedacito se queda. Se queda para la familia de David."
¿Y por qué se queda ese pedacito? Porque Dios había hecho una promesa. Y Dios siempre guarda sus promesas. Dios dijo: quiero una lamparita en Jerusalén. Una lucecita que no se apaga nunca.
Y muchos, muchos años después, nació un bebé. Nació en la familia de David. Se llamaba Jesús.
Jesús es la luz que nunca se apaga. Y su corazón nunca, nunca se fue de Dios.
Para Ti
Tú también tienes un corazón. Late aquí adentro. Pon tu mano. ¿Lo sientes? Pum, pum, pum.
Dios quiere ese corazón tuyo. Todito, no la mitad.
A veces tu corazón se va lejos. Cuando gritas. Cuando no quieres compartir. Cuando te olvidas de Dios.
Pero Jesús te llama con cariño. Él dice: ven, vuelve aquí conmigo. Y tú puedes volver. Siempre.
Conversemos
¿Qué cosa te gusta muchísimo? ¿Le puedes decir a Dios que a él lo quieres más?
Ahías rompió su capa en doce pedazos. ¿Cuántos pedazos podemos contar juntos?
Oremos Juntos
Papá Dios, aquí está mi corazón. Es chiquito, pero es para ti. Quédate conmigo siempre. Gracias por Jesús, mi luz. Amén.
Preguntas sobre 1 Reyes 11
Respuestas breves para quienes leen sobre esto por primera vez.
¿De qué trata 1 Reyes 11?
¿Qué dice 1 Reyes 11?
¿Qué nos enseña 1 Reyes 11 acerca de Dios?
¿Qué puede aprender niños pequeños de 1 Reyes 11?
¿Por qué 1 Reyes 11 es una historia bíblica importante?
Lo que otros descubrieron
Y él estaba cubierto con una capa nueva; y estaban ellos dos solos en el campo." La capa era nueva y aun así fue rasgada. Así estaba el reino de Salomón: brillante por fuera, roto por dentro. Y Dios no lo anunció en el templo, sino en pleno camino, sin testigos. ¿Y si Él te busca así, a solas, donde nadie mira?
Viendo Salomón al mozo que era hombre activo, encomendóle todo el cargo de la casa de José." Salomón vio su trabajo, no su corazón. Jeroboam ascendió por diligente y terminó levantando becerros de oro. Tu esfuerzo puede abrirte puertas que tu carácter todavía no sostiene. ¿Creces por dentro al mismo ritmo que creces por fuera?
Mira este detalle: Adad era un enemigo de Israel, refugiado en Egipto, y sin embargo halló tanto favor delante de Faraón que este le dio por esposa a la hermana de su propia reina. Dios estaba levantando adversarios contra Salomón, y lo hacía desde años atrás, sin ruido.
Tus decisiones de hoy tienen ecos que no ves. Y las consecuencias de haberte apartado tampoco llegan con estruendo: llegan como un joven creciendo en una corte extranjera, esperando su hora.
¿Buscas algo para niños un poco mayores?
También tenemos versiones dedicadas para edad escolar (7 a 12 años) y adolescentes (12 en adelante).
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