Eclesiastés 10
Explicación e historia bíblica para niños pequeños y de preescolar (3 a 6 años)
La Explicación
Era una mañana calurosa. El sol brillaba fuerte en el camino. Un abuelo muy sabio caminaba despacio. A su lado iba un niño pequeño. El abuelo sabía muchísimas cosas. Dios le había dado sabiduría.
"Ven, huele esto," dijo el abuelo.
Sobre la mesa había un frasco de perfume. El niño olió. Mmmm. Olía a flores. Olía delicioso.
Pero entonces el abuelo señaló con el dedo. Adentro del frasco había una mosca. Una mosca muerta, chiquitita. Y ahora el perfume olía mal. ¡Puaj! Todo el frasco olía feo. Todo, por una mosquita.
"Mira," dijo el abuelo. "Una cosita tonta puede echarlo todo a perder."
Siguieron caminando por el camino polvoriento. Y entonces escucharon algo. Pum. Pum. Pum.
Un hombre estaba cortando leña. Estaba sudando. Estaba muy cansado. Pum. Pum. Pero la madera no se partía.
"Su hacha no tiene filo," dijo el abuelo bajito. "Primero tiene que afilarla. Después será mucho más fácil."
Más adelante pasaron por una casa. Del techo caían gotas de agua. Plic. Plic. Plic. Adentro todo estaba mojado. Nadie había arreglado ese techo.
¿Qué Significa Esto?
El abuelo y el niño se sentaron debajo de un árbol. Había sombra. Estaba fresquito.
"Escucha," dijo el abuelo. "Lo más importante son tus palabras."
En la calle, un hombre gritaba enojado. Sus palabras eran duras. Como piedras. Lastimaban.
Pero al lado, una mujer hablaba con un niño triste. Sus palabras eran suaves. Como un abrazo. Y el niño triste sonrió otra vez.
"Las palabras buenas son un regalo," dijo el abuelo. "Las palabras malas muerden, como una serpiente."
Y luego dijo algo curioso. Señaló el cielo. Allá arriba volaban pájaros. "Hasta los pájaros llevan lo que dices. Nunca digas cosas malas de nadie. Ni en secreto. Ni bajito, bajito."
El niño miró los pájaros. Y pensó en Dios. Dios lo escucha todo. Y Dios lo ama.
El Hilo Conductor
Muchos, muchos años después nació otro Niño. Se llamaba Jesús.
Jesús creció. Y Jesús hablaba. ¿Sabes cómo eran sus palabras? Siempre buenas. Siempre suaves y verdaderas.
Jesús decía a los enfermos: "Sana." Y sanaban.
Jesús decía a los tristes: "No llores." Y se consolaban.
Jesús decía a los niños: "Vengan a mí." Y los niños corrían hacia él.
Jesús nunca dijo una palabra mala. Ni una sola. Y Jesús te ayuda a ti también. Él te da palabras buenas.
Para Ti
Hoy tu boca va a hablar mucho. Muchísimo.
Puedes decir algo bueno. Algo que haga sonreír a alguien. "Te quiero." O: "Ven, juega conmigo." O: "Qué bonito lo que hiciste."
Y si dices algo malo, pasa una cosa: puedes decírselo a Dios. Dios te escucha siempre. Y Dios te perdona.
¿Sabes qué puedes pedirle a Dios? Pídele sabiduría. Igual que ese abuelo sabio. Dios te la da con mucho gusto.
Conversemos
¿Qué palabra buena vas a decirle hoy a alguien de tu casa?
¿Recuerdas por qué el perfume olía mal? ¿Qué había dentro del frasco?
Oremos Juntos
Señor Jesús, gracias por tus palabras buenas. Ayúdame a decir cosas lindas hoy. Y si digo algo malo, perdóname. Tú me quieres siempre. Amén.
Preguntas sobre Eclesiastés 10
Respuestas breves para quienes leen sobre esto por primera vez.
¿De qué trata Eclesiastés 10?
¿Qué dice Eclesiastés 10?
¿Qué nos enseña Eclesiastés 10 acerca de Dios?
¿Qué puede aprender niños pequeños de Eclesiastés 10?
¿Por qué Eclesiastés 10 es una historia bíblica importante?
Lo que otros descubrieron
Salomón viene de hablar de príncipes que banquetean de mañana, y entonces suelta el lema de ellos: "y el dinero lo señorea todo". No es un elogio, es un retrato. Hay corazones donde el pan, el vino y la plata se sientan en el trono que pertenece a Dios. Mira tu agenda y tu bolsillo: ¿quién manda ahí realmente?
El corazón del sabio está a su mano derecha; mas el corazón del necio a su mano izquierda." Salomón no habla de política ni de manos físicas, habla de dirección interior. El sabio inclina su corazón hacia lo firme, lo recto; el necio, hacia lo torpe. Hoy pregúntate: ¿hacia dónde se inclina tu corazón cuando nadie te ve?
¿Buscas algo para niños un poco mayores?
También tenemos versiones dedicadas para edad escolar (7 a 12 años) y adolescentes (12 en adelante).
Abrir en la herramienta de la Biblia para niños