1 Reyes 7
Explicación e historia bíblica para edad escolar (6-12)
La Explicación
En este capítulo, Salomón construye su propio palacio. Ya había terminado el templo de Dios, pero ahora pasa trece años edificando su casa, con salones enormes de cedro y un pórtico para hacer justicia. También construye una casa para la hija de Faraón, su esposa egipcia.
Luego el texto nos lleva de vuelta al templo, porque falta algo: los objetos de bronce y oro que irán dentro. Salomón llama a un hombre llamado Hiram, de la ciudad de Tiro. No es el mismo Hiram rey, sino un artesano, hijo de una viuda israelita y de un padre de Tiro. El texto dice que estaba "lleno de sabiduría y de inteligencia y saber en toda obra de metal". Este hombre funde dos columnas enormes de bronce, de casi nueve metros de altura cada una, decoradas con redes, cadenas y cientos de granadas talladas. Las pone en la entrada del templo y les pone nombres: la de la derecha se llama Jaquín, la de la izquierda Boaz.
Después hace un gran recipiente de bronce llamado "el mar", redondo, tan ancho que diez hombres tomados de la mano no lo rodearían. Está apoyado sobre doce bueyes de bronce, tres mirando a cada punto cardinal. También fabrica diez bases móviles con ruedas, decoradas con leones, bueyes y querubines, cada una sosteniendo una fuente de agua. Hiram hace calderos, palas y cuencos, todo en bronce pulido. El texto dice que Salomón "dejó sin inquirir el peso del metal", es decir, era tanto que ni se molestaron en pesarlo todo.
Finalmente, para el interior del templo, hacen objetos de oro puro: un altar, una mesa para el pan, diez candelabros, tazas e incluso las bisagras de las puertas. Al final, Salomón guarda también la plata y el oro que su padre David había apartado para este propósito.
Qué Significa Esto
Puede parecer que este capítulo es solo una lista de medidas y materiales. Pero fíjate en algo importante: todo este lujo, todo este cuidado en cada detalle, era para la casa de Dios. No usaron cualquier metal ni cualquier mano de obra. Buscaron al mejor artesano disponible y no escatimaron en nada.
Eso nos dice algo sobre cómo el pueblo de Israel entendía quién era Dios. No le ofrecían las sobras ni lo que sobraba después de construir sus propios palacios. Aunque, si lo piensas bien, Salomón tardó trece años en su casa y antes había tardado siete años en el templo. ¿Notas la diferencia? El texto no lo explica, pero deja la pregunta abierta: ¿a qué le dedicamos más tiempo y cuidado, a lo nuestro o a lo de Dios?
Las columnas Jaquín y Boaz también llaman la atención. Sus nombres probablemente significan algo como "él establecerá" y "en él hay fuerza". No son decoración vacía, son un recordatorio en piedra y bronce de que Dios sostiene lo que construye.
El Hilo Común
Este templo con todo su oro y bronce era el lugar donde Dios había prometido habitar en medio de su pueblo. Era una sombra de algo más grande. Siglos después, Jesús mismo dijo que él era templo, el lugar donde Dios se encuentra verdaderamente con las personas. Lo que aquí se construye con metales preciosos y manos humanas, en Jesús se cumple de otra forma: Dios mismo viniendo a vivir entre nosotros, sin necesidad de columnas de bronce.
Para Ti
Tú no vas a construir columnas de nueve metros, pero sí puedes preguntarte qué le das a Dios de tu tiempo, de tu atención, de tu mejor esfuerzo. ¿Le das las sobras, o le das lo mejor, como hizo Salomón con el templo? No se trata de sentirte culpable, sino de preguntarte con honestidad dónde pones tu corazón.
Hablemos de Esto
¿Por qué crees que Salomón tardó más tiempo en construir su propia casa que el templo de Dios?
Si pudieras ponerle nombre a algo que construyes o haces para Dios, como hicieron con las columnas Jaquín y Boaz, ¿qué nombre le pondrías y por qué?
Oremos Juntos
Señor, gracias porque te importa que las cosas se hagan con cuidado y con amor. Ayúdanos a darte lo mejor de nuestro tiempo y de nuestras fuerzas, no las sobras. Gracias porque ahora, en Jesús, tú mismo vienes a vivir cerca de nosotros. Amén.
Preguntas sobre 1 Reyes 7
Respuestas breves para quienes leen sobre esto por primera vez.
¿De qué trata 1 Reyes 7?
¿Qué dice 1 Reyes 7?
¿Qué nos enseña 1 Reyes 7 acerca de Dios?
¿Qué puede aprender niños de 1 Reyes 7?
¿Por qué 1 Reyes 7 es una historia bíblica importante?
Lo que otros descubrieron
Y la obra de las basas era esta: tenían unas molduras, las cuales molduras estaban entre molduras." Dios mandó registrar hasta el diseño de unas bases que sostenían pilas de agua. Nadie se detenía a mirarlas. Él sí. Lo que haces donde nadie aplaude también está escrito con cuidado en su libro.
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También tenemos versiones dedicadas para los más pequeños (3 a 5 años) y para adolescentes (13 años en adelante).
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