Hechos 1
Explicación e historia bíblica para edad escolar (6-12)
La Explicación
Jesús había muerto en una cruz. Pero no se quedó muerto. Resucitó, vivo de verdad.
Durante cuarenta días, Jesús se apareció a sus amigos una y otra vez. Comía con ellos, hablaba con ellos. Les enseñaba sobre el reino de Dios. Los discípulos podían tocarlo, verlo, escucharlo. No era un fantasma. Era Jesús, vivo.
Un día les dio una orden importante: "No se vayan de Jerusalén. Esperen la promesa del Padre." Juan bautizaba con agua, pero pronto ellos serían bautizados con el Espíritu Santo, el mismo Dios viniendo a vivir dentro de ellos.
Los discípulos tenían una pregunta en el corazón. "Señor, ¿ahora vas a devolver el reino a Israel?" Querían saber si por fin Jesús sería rey sobre todos, como en los tiempos antiguos. Pero Jesús respondió: "No les toca a ustedes saber los tiempos que el Padre decidió en su propio poder." En cambio les dio una misión: recibirían poder del Espíritu Santo, y serían testigos de Jesús en Jerusalén, en toda la región, y hasta lo último de la tierra.
Entonces pasó algo asombroso. Mientras hablaba, Jesús comenzó a subir. Subía y subía, hasta que una nube lo tapó y ya no lo vieron más.
Los discípulos se quedaron allí, con los ojos clavados en el cielo. ¿Te imaginas el silencio? De repente aparecieron dos hombres vestidos de blanco, justo a su lado. "Hombres de Galilea," dijeron, "¿por qué están mirando al cielo? Este mismo Jesús que se fue al cielo, volverá de la misma manera que lo vieron irse."
Los discípulos bajaron del monte de los Olivos y volvieron a Jerusalén. Subieron a un cuarto donde se reunían siempre: Pedro, Juan, Santiago, Andrés y los demás. Allí oraban juntos, día tras día, junto con algunas mujeres y con María, la madre de Jesús.
Un día Pedro se puso de pie en medio de todos, como ciento veinte personas reunidas. Habló de Judas, el que había traicionado a Jesús, y de cómo ese lugar en el grupo de los apóstoles ahora estaba vacío. Las Escrituras decían que alguien más debía tomar ese puesto. Propusieron a dos hombres, José y Matías, y oraron: "Señor, tú conoces el corazón de todos, muéstranos a cuál escoges." Echaron suertes, y Matías fue el elegido. Así quedó contado junto con los once apóstoles.
¿Qué Significa Esto?
Jesús no desapareció sin más. Subió al cielo con poder, como un rey que vuelve a su trono. Pero antes de irse, dejó una tarea clara a sus amigos: ser testigos suyos, contar lo que vieron y oyeron. No los dejó solos tampoco, pronto vendría el Espíritu Santo a ayudarlos. Y los discípulos no se quedaron parados mirando al cielo para siempre. Volvieron, oraron juntos, y se prepararon para la misión.
El Hilo Conductor
Jesús prometió que volverá otra vez, de la misma manera que se fue. Esa promesa todavía es verdad hoy. Mientras esperamos ese día, Dios nos da su Espíritu Santo para que también nosotros podamos contar a otros quién es Jesús, así como lo hicieron aquellos discípulos en Jerusalén.
Para Ti
¿Conoces a alguien que necesita escuchar que Jesús está vivo? Puedes contarle, igual que hicieron los discípulos. Y cuando no entiendas algo de Dios, puedes hacer lo que hicieron ellos: orar juntos y esperar con paciencia, confiando en que Dios tiene el control de los tiempos.
Hablemos de Esto
¿Qué habrás sentido tú si hubieras visto a Jesús subir al cielo entre las nubes?
¿Por qué crees que Jesús les dijo a sus amigos que esperaran, en vez de salir corriendo enseguida?
Oremos Juntos
Señor Jesús, gracias porque estás vivo y porque un día volverás. Mientras esperamos, danos tu Espíritu Santo para que seamos valientes y contemos a otros quién eres tú. Amén.
Preguntas sobre Hechos 1
Respuestas breves para quienes leen sobre esto por primera vez.
¿De qué trata Hechos 1?
¿Qué dice Hechos 1?
¿Qué nos enseña Hechos 1 acerca de Dios?
¿Qué puede aprender niños de Hechos 1?
¿Por qué Hechos 1 es una historia bíblica importante?
Lo que otros descubrieron
Hasta el día en que, habiendo dado mandamientos por el Espíritu Santo á los apóstoles que escogió, fué recibido arriba." Lo último que hizo antes de irse fue hablar. No se fue en silencio. Dejó instrucciones, y las dejó por el Espíritu, el mismo que hoy te las recuerda. Y los escogió él, sabiendo bien quiénes eran. También te escogió a ti así.
Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos." Fíjate quiénes están ahí: sus hermanos, los mismos que antes no creían en él. La sala de espera se llenó de gente que un día dudó. Si hoy oras con el corazón a medias, ese cuarto también tiene sitio para ti.
Juan á la verdad bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo no muchos días después de estos." Jesús no les dio fecha, solo una promesa. Y ellos tuvieron que esperar sin saber cuántos días. Quizá tú también estás en ese espacio incómodo entre la palabra recibida y su cumplimiento. El agua moja por fuera; el Espíritu te sumerge por dentro. Vale la pena la espera.
Once nombres, uno por uno. Falta uno, y ese hueco duele. Los que quedan son los mismos que huyeron aquella noche, y ahí están, juntos en un aposento alto, esperando. Fíjate que Lucas no los llama cobardes, los llama por su nombre. Dios no te define por tu peor noche. Te sienta en la sala y te espera.
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También tenemos versiones dedicadas para los más pequeños (3 a 5 años) y para adolescentes (13 años en adelante).
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