Habacuc 1
Explicación e historia bíblica para edad escolar (7-12)
La Explicación
Habacuc era profeta, alguien que hablaba con Dios y para Dios. Pero en este capítulo no lo vemos anunciando un mensaje de Dios al pueblo, sino gritándole a Dios directamente. Y lo que grita no es nada suave: "¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás?" Habacuc mira a su alrededor y ve violencia, maldad, peleas, injusticia. Ve que la ley se debilita y que "el impío asedia al justo", es decir, que la gente mala rodea y aplasta a la gente buena, y nadie hace justicia. Lleva tiempo clamando a Dios por esto, y siente que Dios no responde ni salva.
Entonces Dios contesta, pero no como Habacuc esperaba. Dios le dice que va a levantar a los caldeos, un pueblo violento y rápido, para actuar en la historia. Los describe como algo aterrador: sus caballos más veloces que leopardos, sus jinetes como águilas lanzándose sobre su comida, un pueblo que se burla de reyes y toma ciudades fortificadas como si nada. Este pueblo vendrá y se llevará cautivos "como arena", es decir, demasiados para contar.
Esto deja a Habacuc todavía más confundido. Si Dios es santo, ¿cómo puede usar a un pueblo malo para castigar a otro pueblo, aunque ese pueblo también haga cosas malas? Habacuc dice algo muy honesto: sabe que Dios es eterno, santo, una Roca firme, y que no van a morir porque Dios los sostiene. Pero después pregunta: "¿por qué ves los menospreciadores, y callas cuando destruye el impío al más justo que él?" Compara a los caldeos con un pescador que echa su red al mar, saca peces sin ningún problema, y después le da gracias a esa misma red, como si la red fuera su dios. El capítulo termina con una pregunta que queda sin responder: ¿va a seguir esto para siempre?
Qué Significa Esto
Este capítulo nos muestra algo que quizás no esperabas encontrar en la Biblia: un hombre de Dios que se queja ante Dios, que le hace preguntas difíciles y que no recibe una respuesta que lo deje totalmente conforme. Habacuc no finge que todo está bien. No dice "seguro que Dios tiene sus razones" y se calla. Habla con Dios como se habla con alguien real, con confianza pero también con dolor y confusión.
Y aquí está lo importante: Dios no se enoja porque Habacuc pregunte. Dios le responde, aunque la respuesta traiga más preguntas. Eso nos enseña que a Dios se le puede hablar así. No hace falta fingir que todo está resuelto en nuestro corazón antes de acercarnos a él.
El Hilo Común
Habacuc pregunta cómo puede Dios, que es santo y "muy limpio de ojos para ver el mal", usar algo malo para hacer justicia, y por qué a veces parece que los malos ganan y los justos sufren. Esa misma pregunta atraviesa toda la Biblia. Muchos años después, en la cruz, veremos algo parecido: los hombres más justos que existió, Jesús, fue entregado a manos violentas, y por un momento pareció que el mal ganaba. Pero Dios estaba obrando ahí de una manera que nadie podía prever, sacando vida de la muerte. Habacuc todavía no sabe cómo termina la historia de Dios con su pueblo, pero confía en que Dios es "desde el principio" su Dios, su Roca. Esa confianza, aun sin todas las respuestas, es un anticipo de la fe que después se apoyará en Jesús.
Para Ti
Quizás alguna vez tú también has mirado las noticias, o tu propia vida, y has pensado: Dios, ¿por qué permites esto? Habacuc te muestra que esa pregunta no está prohibida. Puedes llevarla a Dios exactamente como es, sin maquillarla. No tienes que fingir delante de Dios que entiendes todo o que no te duele nada. Puedes decirle "no entiendo" y seguir confiando en que él es tu Roca, aunque el resto del rompecabezas todavía no aparezca.
Habla de Esto
¿Alguna vez has sentido que le hacías una pregunta difícil a Dios y no recibiste la respuesta que esperabas? ¿Qué hiciste con eso?
¿Por qué piensas que Dios permitió que estas preguntas tan honestas de Habacuc quedaran escritas en la Biblia?
Oremos Juntos
Señor, tú ves toda la injusticia y el dolor que hay en este mundo, y a veces también nosotros no entendemos por qué las cosas pasan como pasan. Gracias porque podemos hablarte como Habacuc, con toda honestidad. Ayúdanos a confiar en que tú sigues siendo nuestra Roca, incluso cuando no tenemos todas las respuestas. Amén.
Preguntas sobre Habacuc 1
Respuestas breves para quienes leen sobre esto por primera vez.
¿De qué trata Habacuc 1?
¿Qué dice Habacuc 1?
¿Qué nos enseña Habacuc 1 acerca de Dios?
¿Qué puede aprender niños de Habacuc 1?
¿Por qué Habacuc 1 es una historia bíblica importante?
Lo que otros descubrieron
¿Y haces que sean los hombres como los peces de la mar, como reptiles que no tienen señor?" Habacuc no disimula su dolor: ve gente arrastrada con anzuelo, como si nadie gobernara. Quizá tú también miraste el mundo y preguntaste dónde estaba Dios. Esa queja cabe en la oración. Habacuc la dijo mirando a Dios, no dándole la espalda.
¿Vaciará por eso su red, ó tendrá piedad de matar gentes continuamente?" Habacuc no disimula su queja: mira al imperio vaciar la red para volver a llenarla, y pregunta si eso no terminará nunca. Tú también has hecho esa pregunta. Dios no lo reprendió por preguntar. Escuchó, y luego le habló.
Habacuc no niega la tormenta, se agarra de lo que no cambia: "¿No eres tú desde el principio, oh Jehová, Dios mío, Santo mío? No moriremos." Antes de entender el porqué, recuerda quién. Tal vez hoy no tengas respuestas, pero sí tienes un Dios que estaba antes de tu problema y seguirá después. Eso alcanza para hoy.
¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás?" Habacuc no disimula su queja, la pone delante de Dios. Y Dios no lo reprende por eso. Fíjate: su oración sigue dirigida a Jehová, aunque le parezca que nadie escucha. Quizá tu "hasta cuándo" también sea fe, la clase que insiste en seguir hablando con Él.
¿Buscas otro grupo de edad?
También tenemos versiones dedicadas para pequeños (3-6 años) y adolescentes (12 en adelante).
Abrir en la herramienta de la Biblia para niños