Para niños de 6 a 12 años

Job 35

Explicación e historia bíblica para edad escolar (6-12)

Biblia

La Explicación

Elíú sigue hablando. Es un hombre joven que ha escuchado todo el sufrimiento de Job y quiere corregirlo. Esta vez ataca algo que Job había dicho: que ser justo no le había servido de nada, que daba igual pecar o no pecar porque a él, de todos modos, le había ido mal.

Elíú le pregunta a Job algo fuerte: "¿Piensas ser conforme a derecho esto que dijiste: más justo soy yo que Dios?" Es decir: ¿crees que tienes más razón que Dios mismo?

Luego Elíú le pide que mire hacia arriba. Las nubes están más altas que nosotros, y Dios está todavía más alto que las nubes. Con esto quiere decir algo sencillo pero enorme: ni el pecado de Job puede dañar a Dios, ni la justicia de Job puede darle algo a Dios que le falte. Dios no necesita nada de nosotros. Lo que hacemos, bueno o malo, afecta a otras personas, a "hombres como tú", dice el texto, pero no cambia nada en Dios mismo.

Después Elíú habla de algo real: hay gente que sufre violencia y clama pidiendo ayuda, pero nadie se pregunta dónde está Dios, el que hace cosas tan grandes como darnos "canciones en la noche" y enseñarnos más que a los animales. Claman, pero Dios no responde, dice Elíú, por la soberbia de los que claman. Y añade algo serio: Dios no escucha la vanidad, las palabras vacías.

Elíú termina acusando a Job directamente: como Dios no ha castigado a Job con furia inmediata, Job ha hablado "vanamente" y ha multiplicado "palabras sin sabiduría".

¿Qué Significa Esto?

Elíú tiene razón en algo importante: Dios es tan grande que nuestras acciones no lo hacen más grande ni más pequeño. Eso es verdad y vale la pena recordarlo. Pero fíjate bien en cómo termina el discurso: acusando a Job de hablar sin sabiduría, de clamar con soberbia.

Y aquí está lo difícil de este capítulo. Elíú habla como si entendiera exactamente por qué Dios calla, por qué no responde los clamores de la gente que sufre. Pero el libro de Job, cuando leemos el final, nos muestra que Elíú no tenía toda la razón sobre Job. Job no estaba siendo soberbio, estaba desesperado y honesto delante de Dios.

¿Es verdad que Dios no escucha a los que sufren por su propia soberbia? A veces sí. Pero, ¿es eso lo que le pasaba a Job? El texto mismo, más adelante, nos dice que no del todo. Elíú tiene piezas de verdad, pero las usa para juzgar a alguien que está sufriendo, y eso es peligroso.

El Hilo Conductor

Dios no necesita nada de nosotros, eso dice Elíú, y es verdad. Pero lo asombroso es que un Dios que no necesita nada decidió, de todas formas, acercarse a nosotros. Jesús, el Hijo de Dios, vino a este mundo no porque a Dios le hiciera falta algo, sino porque nos ama. En Juan leemos que él vino a vivir entre nosotros. El Dios que está más alto que las nubes se hizo pequeño, se hizo niño, para estar cerca de los que sufren y claman en la noche.

Elíú dice que a veces Dios no escucha el clamor vacío. Pero la cruz de Jesús nos muestra algo distinto: allí, Jesús mismo clamó a Dios y sintió el silencio del Padre. Dios conoce lo que es clamar y no recibir respuesta inmediata. Por eso podemos confiar en que, aunque a veces el cielo parezca callado, Dios no está lejos ni es indiferente.

Para Ti

Cuando algo te duele y oras y sientes que Dios no contesta, no pienses enseguida que es por tu culpa, como hizo Elíú con Job. A veces el silencio de Dios es un misterio que ni siquiera los adultos pueden explicar del todo. Está bien hacer esa pregunta a Dios directamente, como hizo Job, en vez de guardártela o fingir que todo está bien.

También puedes recordar esto: hagas lo que hagas, bueno o malo, Dios sigue siendo Dios, grande y fiel. Eso no es para asustarte, es para darte paz. Tu valor no depende de impresionar a Dios, porque él ya te ama.

Hablemos de Esto

¿Alguna vez sentiste que orabas y Dios no respondía? ¿Cómo te hizo sentir eso?

Elíú pensaba que entendía exactamente por qué Dios actuaba así con Job. ¿Por qué crees que es peligroso creer que siempre sabemos por qué Dios hace lo que hace?

Oremos Juntos

Padre celestial, a veces no entendemos tu silencio, y eso nos cuesta. Gracias porque aunque eres más grande que todo lo que existe, no estás lejos de nosotros. Gracias porque en Jesús viniste cerca, incluso cerca del dolor y del clamor. Ayúdanos a confiar en ti incluso cuando no tenemos respuestas. Amén.

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Para otros padres o maestros a quienes esto les pueda servir.

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Preguntas sobre Job 35

Respuestas breves para quienes leen sobre esto por primera vez.

¿De qué trata Job 35?
Elíú sigue hablando. Es un hombre joven que ha escuchado todo el sufrimiento de Job y quiere corregirlo. Esta vez ataca algo que Job había dicho: que ser justo no le había servido de nada, que daba igual pecar o no pecar porque a él, de todos modos, le había ido mal.
¿Qué dice Job 35?
Después Elíú habla de algo real: hay gente que sufre violencia y clama pidiendo ayuda, pero nadie se pregunta dónde está Dios, el que hace cosas tan grandes como darnos "canciones en la noche" y enseñarnos más que a los animales. Claman, pero Dios no responde, dice Elíú, por la soberbia de los que claman.
¿Qué nos enseña Job 35 acerca de Dios?
Y aquí está lo difícil de este capítulo. Elíú habla como si entendiera exactamente por qué Dios calla, por qué no responde los clamores de la gente que sufre. Pero el libro de Job, cuando leemos el final, nos muestra que Elíú no tenía toda la razón sobre Job. Job no estaba siendo soberbio, estaba desesperado y honesto delante de Dios.
¿Qué puede aprender niños de Job 35?
Elíú dice que a veces Dios no escucha el clamor vacío. Pero la cruz de Jesús nos muestra algo distinto: allí, Jesús mismo clamó a Dios y sintió el silencio del Padre. Dios conoce lo que es clamar y no recibir respuesta inmediata. Por eso podemos confiar en que, aunque a veces el cielo parezca callado, Dios no está lejos ni es indiferente.
¿Por qué Job 35 es una historia bíblica importante?
Elíú pensaba que entendía exactamente por qué Dios actuaba así con Job. ¿Por qué crees que es peligroso creer que siempre sabemos por qué Dios hace lo que hace?

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También tenemos versiones dedicadas para los más pequeños (3 a 5 años) y para adolescentes (13 años en adelante).

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