Para niños de 6 a 12 años

Lucas 2

Explicación e historia bíblica para edad escolar (6-12)

Biblia

The Explicación

Un día llegó una orden desde muy lejos. El emperador César Augusto mandó que todas las personas fueran contadas, anotadas en una lista. Por eso José tuvo que viajar desde Nazaret hasta Belén, la ciudad de donde venía su familia, la familia del rey David. María iba con él, y estaba a punto de tener un bebé.

El camino fue largo y cansado. Cuando por fin llegaron a Belén, pasó algo que nadie esperaba: no había lugar para ellos en el mesón. Ni una habitación, ni una cama. Así que María tuvo a su hijo allí donde pudo, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, el lugar donde comían los animales. ¿Te imaginas? El Salvador del mundo, durmiendo entre paja.

Esa misma noche, unos pastores cuidaban sus ovejas en el campo oscuro. De repente, la oscuridad se llenó de luz. Un ángel apareció delante de ellos y los pastores tuvieron mucho miedo. Pero el ángel dijo: "No temáis, porque os doy nuevas de gran gozo: hoy os ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor." Y les dio una señal: encontrarían al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.

Entonces el cielo se abrió todavía más. Una multitud de ángeles apareció, alabando a Dios y diciendo: "Gloria en las alturas a Dios, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres."

Los pastores no se quedaron parados. Corrieron hacia Belén y encontraron exactamente lo que el ángel había dicho. Después contaron a todos lo que habían visto, y la gente se quedó asombrada. María, en cambio, guardaba todo esto en su corazón, pensando en ello despacio.

Pasaron los días. Llevaron al niño al templo, como mandaba la ley, y le pusieron el nombre que el ángel ya había dicho: Jesús. Allí vivía un hombre llamado Simeón, que esperaba desde hacía años ver al Salvador prometido. Cuando tomó a Jesús en sus brazos, dijo que ahora podía morir en paz, porque sus ojos habían visto la salvación de Dios. También estaba Ana, una mujer muy anciana que nunca dejaba el templo, y ella también habló de Jesús a todos los que esperaban la redención.

Años después, cuando Jesús tenía doce, fue con sus padres a Jerusalén. Al volver, José y María no lo encontraban por ningún lado. Lo buscaron con dolor durante tres días, hasta que lo hallaron en el templo, sentado entre los maestros, escuchando y haciendo preguntas. Todos se asombraban de su sabiduría. Cuando su madre le preguntó por qué los había hecho sufrir así, Jesús respondió: "¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me conviene estar?"

What Does This Mean?

Piensa en esto: el Rey más grande que jamás nació no llegó a un palacio. Llegó a un establo, porque no había lugar para él. Y los primeros en saberlo no fueron reyes ni soldados, sino pastores sencillos, cuidando ovejas de noche. Dios no escogió a los importantes para contar su noticia más grande. Escogió a los que nadie esperaba. Eso nos dice algo: a Dios le importan las personas comunes, como tú.

The Common Thread

Durante años, Dios había prometido que enviaría a alguien que trajera salvación a su pueblo. Simeón lo esperaba. Ana lo esperaba. Muchos en Israel lo esperaban sin saber cuándo llegaría. Y por fin llegó, envuelto en pañales, acostado en un pesebre. Jesús no apareció de la nada: él es la respuesta a una promesa muy antigua de Dios. Por eso Simeón pudo decir, con el niño en brazos, que al fin había visto la salvación.

For You

Los pastores no se quedaron sentados cuando oyeron la noticia. Corrieron a ver a Jesús, y después contaron a otros lo que habían visto. Tú también puedes hacerlo. Puedes contarle a alguien, a tu hermano, a un amigo, que Jesús nació para ser el Salvador. También puedes hacer lo que hacía María: guardar esta historia en tu corazón, pensando en ella cuando estés en la cama, antes de dormir.

Talk About It

¿Por qué crees que Dios eligió a unos pastores, y no a reyes, para contarles primero la noticia?

Si hubieras estado esa noche en el campo, ¿habrías tenido miedo del ángel, o también habrías corrido a ver al niño?

Praying Together

Señor Dios, gracias por enviar a Jesús, el Salvador que esperábamos. Gracias porque naciste pequeño, como nosotros, y porque los pastores pudieron encontrarte. Ayúdanos a guardar esta historia en nuestro corazón, como hizo María, y a contarla a otros con alegría. Amén.

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Para otros padres o maestros a quienes esto les pueda servir.

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Preguntas sobre Lucas 2

Respuestas breves para quienes leen sobre esto por primera vez.

¿De qué trata Lucas 2?
Un día llegó una orden desde muy lejos. El emperador César Augusto mandó que todas las personas fueran contadas, anotadas en una lista. Por eso José tuvo que viajar desde Nazaret hasta Belén, la ciudad de donde venía su familia, la familia del rey David. María iba con él, y estaba a punto de tener un bebé.
¿Qué dice Lucas 2?
Esa misma noche, unos pastores cuidaban sus ovejas en el campo oscuro. De repente, la oscuridad se llenó de luz. Un ángel apareció delante de ellos y los pastores tuvieron mucho miedo. Pero el ángel dijo: "No temáis, porque os doy nuevas de gran gozo: hoy os ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor.
¿Qué nos enseña Lucas 2 acerca de Dios?
Los pastores no se quedaron parados. Corrieron hacia Belén y encontraron exactamente lo que el ángel había dicho. Después contaron a todos lo que habían visto, y la gente se quedó asombrada. María, en cambio, guardaba todo esto en su corazón, pensando en ello despacio.
¿Qué puede aprender niños de Lucas 2?
Años después, cuando Jesús tenía doce, fue con sus padres a Jerusalén. Al volver, José y María no lo encontraban por ningún lado. Lo buscaron con dolor durante tres días, hasta que lo hallaron en el templo, sentado entre los maestros, escuchando y haciendo preguntas. Todos se asombraban de su sabiduría.
¿Por qué Lucas 2 es una historia bíblica importante?
Durante años, Dios había prometido que enviaría a alguien que trajera salvación a su pueblo. Simeón lo esperaba. Ana lo esperaba. Muchos en Israel lo esperaban sin saber cuándo llegaría. Y por fin llegó, envuelto en pañales, acostado en un pesebre. Jesús no apareció de la nada: él es la respuesta a una promesa muy antigua de Dios.

Lo que otros descubrieron

Reflexión Editorial en versículo 24

Y para dar la ofrenda, conforme a lo que está dicho en la ley del Señor: un par de tórtolas, ó dos palominos." La ley pedía un cordero, y solo quien no alcanzaba traía dos aves. José y María trajeron aves. No tenían cordero que ofrecer, pero lo llevaban dormido en los brazos. Tu pobreza no estorba a Dios. Él ya puso en tus manos lo que te falta.

Reflexión Editorial en versículo 26

A Simeón no le dieron fecha, solo una certeza: "no vería la muerte antes que viese al Cristo del Señor". Con eso vivió sus últimos años, mirando cada rostro que entraba al templo. Quizá tú también esperas algo que Dios prometió y todavía no llega. La promesa no te dice cuándo, pero te dice que verás.

Reflexión Editorial en versículo 50

María y José habían visto ángeles, pastores, profecías cumplidas, y aun así: "Mas ellos no entendieron las palabras que les habló." Estar cerca de Jesús no garantiza entenderlo todo. Lo hermoso viene después: María guardó esas palabras en su corazón. Guardó lo que no comprendía. ¿Y tú, qué haces con lo que Dios te dice y todavía no logras descifrar?

¿Buscas otro grupo de edad?

También tenemos versiones dedicadas para los más pequeños (3 a 5 años) y para adolescentes (13 años en adelante).

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