Apocalipsis 2
Explicación e historia bíblica para edad escolar (7-12)
La explicación
Juan está preso en una isla llamada Patmos. Y allí, en su destierro, Jesús le dicta cartas. No cartas para reyes ni para emperadores, sino para siete iglesias pequeñas, grupos de creyentes en ciudades del imperio romano. En este capítulo leemos las primeras cuatro.
Cada carta empieza igual: Jesús se presenta. A Éfeso se muestra como el que tiene las siete estrellas en su mano derecha y camina entre los siete candeleros de oro. Esa imagen dice algo importante: Jesús no está mirando desde lejos. Camina en medio de sus iglesias. Ve todo.
Y luego viene una frase que se repite cuatro veces: «Yo sé tus obras». Jesús sabe. Sabe lo que hicieron los de Éfeso: trabajaron duro, tuvieron paciencia, descubrieron a personas que se hacían pasar por apóstoles y eran mentirosos. Suena bien. Pero después dice: «Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor». Hacían todo correctamente, y sin embargo algo se había apagado por dentro. Al principio amaban a Jesús con todo el corazón. Ahora cumplían, pero ya no ardían.
A Esmirna le escribe distinto. Allí no hay reproche, solo consuelo. Esa iglesia era pobre y sufría. Jesús dice: «tu pobreza (pero tú eres rico)». Y luego algo duro y honesto: algunos irán a la cárcel. No les promete que se librarán. Les promete que están vistos, y que si son fieles hasta la muerte recibirán la corona de la vida.
Pérgamo vivía donde estaba «la silla de Satanás», una ciudad llena de templos a dioses falsos. Allí ya habían matado a un creyente llamado Antipas. Y ellos no negaron el nombre de Jesús. Pero dentro de la iglesia había gente que enseñaba a mezclar todo: comer de lo sacrificado a los ídolos, vivir como los demás. Jesús dice: arrepiéntanse.
A Tiatira le dice que sus últimas obras son más que las primeras. Están creciendo en amor y servicio. Pero toleran a una mujer a la que la carta llama Jezabel, que se dice profetisa y engaña a los creyentes. Y aquí las palabras se vuelven muy severas: Jesús dice que la echará en cama, que vendrá gran tribulación, que sus hijos morirán. Es un lenguaje que asusta. Luego añade: «yo soy el que escudriño los riñones y los corazones». Escudriñar los riñones significa, en el lenguaje de la Biblia, mirar lo más profundo y escondido de una persona.
Y al final de cada carta, siempre lo mismo: «El que tiene oído, oiga».
¿Qué significa esto?
Estas cartas nos muestran que Jesús mira a su iglesia de cerca y con seriedad. No dice «bueno, más o menos está bien». Elogia lo que merece elogio y nombra lo que está mal, sin rodeos.
Hay algo hermoso en eso. Jesús no habla en general; habla a cada iglesia por su nombre, con su historia, sus miedos y sus fallos. Sabe qué calle habitan.
También hay algo difícil. Las amenazas de Tiatira son duras y no las voy a suavizar. Yo mismo no entiendo del todo por qué Jesús habla así allí, y creo que está bien decirlo. Lo que sí veo es esto: Jesús le dio tiempo para arrepentirse. No golpea de inmediato. Espera. Pero tampoco espera para siempre, porque el engaño destruye personas de verdad.
El hilo conductor
Fíjate cómo se presenta Jesús en Esmirna: «El primero y postrero, que fué muerto, y vivió». Ahí está todo el evangelio en seis palabras. El que escribe estas cartas exigentes es el mismo que murió y resucitó. Puede pedir fidelidad hasta la muerte porque él ya pasó por ahí primero.
Y las promesas al que vence apuntan hacia el final de la Biblia: comer del árbol de la vida en el paraíso de Dios, el maná escondido, una piedrecita blanca con un nombre nuevo que solo conoce quien lo recibe, la estrella de la mañana. Dios te conoce tan personalmente que tiene un nombre para ti que nadie más sabe.
Para ti
Piensa en algo que hacías con muchas ganas y que ahora haces por costumbre. Orar, cantar, escuchar de Dios. Eso es «el primer amor». Jesús no dice a Éfeso: esfuérzate más. Dice: «Recuerda por tanto de dónde has caído». Recuerda. Vuelve.
Y otra cosa: Jesús dice a los de Esmirna «no tengas ningún temor». No porque no fuera a pasar nada difícil, sino porque él ya conocía el final.
Conversen sobre esto
¿Se puede hacer todo bien por fuera y estar frío por dentro? ¿Cómo se nota eso en una persona?
Si Jesús escribiera una carta a tu iglesia o a tu familia, ¿qué crees que elogiaría y qué nombraría?
Oremos juntos
Señor Jesús, tú caminas en medio de nosotros y sabes todo lo que hacemos y lo que sentimos. Devuélvenos el amor del principio. Cuando algo nos dé miedo, recuérdanos que tú fuiste muerto y vives. Amén.
Preguntas sobre Apocalipsis 2
Respuestas breves para quienes leen sobre esto por primera vez.
¿De qué trata Apocalipsis 2?
¿Qué dice Apocalipsis 2?
¿Qué nos enseña Apocalipsis 2 acerca de Dios?
¿Qué puede aprender niños de Apocalipsis 2?
¿Por qué Apocalipsis 2 es una historia bíblica importante?
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También tenemos versiones dedicadas para pequeños (3-6 años) y adolescentes (12 en adelante).
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