Salmos 34:1
El Texto
Una sola frase, dos mitades que se reflejan: "BENDECIRÉ á Jehová en todo tiempo; su alabanza será siempre en mi boca." No hay condición, ni excepción, ni cláusula de escape. El que habla no promete bendecir a Dios cuando las cosas salgan bien, ni cuando entienda lo que le está pasando. Promete algo mucho más incómodo: en todo tiempo. Y luego localiza esa alabanza en un lugar concreto y vulnerable, la boca, ese órgano que también sabe mentir, quejarse y maldecir. El versículo es una decisión tomada en voz alta, y todo el salmo que sigue es el intento de sostenerla.
El Corazón
Aquí no se describe un sentimiento, se establece una orientación. Hay una diferencia enorme entre "me siento agradecido" y "bendeciré". Lo primero depende del clima interior; lo segundo es un voto. Y el voto revela algo sobre Dios: que su bondad no fluctúa con nuestras circunstancias, y por tanto la alabanza no tiene que esperar a que la vida coopere. Fíjate en que la bendición va hacia arriba. Nosotros no añadimos nada a Dios; bendecirle es reconocer lo que ya es. Pero esa palabra hebrea, barak, tiene en su raíz el gesto de doblar la rodilla. Bendecir a Dios no es halagarle, es arrodillarse. Y desde el suelo la perspectiva cambia: uno ya no mide a Dios por sus propias noticias.
El Hilo Conductor
Ese "en todo tiempo" queda abierto como una pregunta que el Antiguo Testamento no termina de responder. ¿Quién puede realmente bendecir a Dios cuando todo se derrumba? El salmo mismo apunta más lejos de lo que sabe: promete que Dios "guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado" (v. 20), y Juan recoge esa línea al pie de la cruz, cuando los soldados no le quiebran las piernas a Jesús. Es decir: el justo que alaba en todo tiempo, hasta en el abandono, resulta ser él. Cristo lleva el voto del versículo 1 hasta su límite absoluto. Y cuando Pedro invita a los creyentes con las palabras del versículo 8, "Gustad, y ved que es bueno Jehová", está diciendo que ahora sabemos a qué sabe esa bondad.
El Espejo
Prueba a decirlo en voz alta esta semana, en el momento exacto en que menos lo sientas. En la sala de espera del hospital. Cuando llega la factura que no puedes pagar. Cuando tu hijo adolescente cierra la puerta de golpe otra vez. Cuando el colega que te socavó recibe el ascenso. "Bendeciré á Jehová en todo tiempo." Notarás inmediatamente la resistencia interior, y esa resistencia es informativa: te muestra cuánto de tu paz depende de que las cosas te salgan. No estoy pidiendo que finjas alegría; el salmo tampoco lo pide, porque más adelante habla de "quebrantados de corazón" sin sonrojarse. Pero sí pide que la última palabra sobre tu día no la tenga tu día.
Contexto
La tradición sitúa este salmo en el momento más humillante de la vida de David: fugitivo, sin ejército, sin santuario, refugiado en territorio enemigo, fingiendo locura y babeando sobre su propia barba para salvar el pellejo. Si eso es el trasfondo, entonces "bendeciré á Jehová en todo tiempo" no lo escribió alguien con la vida resuelta, sino alguien que había perdido el honor, que en aquella cultura pesaba casi más que la vida misma. Además el salmo está construido como un acróstico, cada verso comenzando con una letra sucesiva del alfabeto hebreo. Es una forma de enseñanza, de catecismo cantado. Alguien decidió que esta convicción debía poder memorizarse, transmitirse a los hijos, "Venid, hijos, oidme" (v. 11).
El Detalle
"Su alabanza será siempre en mi boca." ¿Por qué la boca, y no el corazón? Habríamos esperado lo interior, lo sincero, lo profundo. Pero el salmista sabe algo que nosotros olvidamos: la boca a menudo va delante del corazón, y lo arrastra. Más adelante, en el versículo 13, vuelve a la boca desde el otro lado: "Guarda tu lengua de mal, y tus labios de hablar engaño." Es el mismo instrumento. La lengua que bendice es la lengua que hay que vigilar. Hay aquí una pedagogía silenciosa: lo que decimos en repetición nos forma. Quizá por eso Dios nos dio salmos y no solo doctrinas, palabras para pronunciar cuando no tenemos palabras propias. La alabanza empieza como préstamo antes de volverse posesión.
El Protagonista
El que habla en este versículo no es un hombre sereno. Cuatro versos después confiesa haber tenido "todos sus temores" (v. 4), y se llama a sí mismo "este pobre" (v. 6). Es alguien que ha estado en el suelo y que desde allí ha aprendido algo irreversible sobre Dios. Su alabanza no es ingenuidad, es cicatriz. Y quizá lo más notable es que no se guarda el descubrimiento: casi inmediatamente busca compañía, "Engrandeced á Jehová conmigo" (v. 3). El hombre que ha sido librado no puede alabar solo. Detrás de él, o mejor dicho delante, está el Dios que no despreció el clamor de un fugitivo desprestigiado, y que sigue estando "cercano" a los quebrantados. Eso es lo único que hace posible el "en todo tiempo".
Reflexión
¿Qué frase repites tú en todo tiempo, sin darte cuenta, y qué está formando en ti?
Si tuvieras que decir "bendeciré á Jehová" hoy, en la situación que más te pesa, ¿sería mentira o sería fe? ¿Cómo distingues una de otra?
Libros cristianos que valen la pena
Libros seleccionados a mano, disponibles en tu idioma.
Una defensa clara y accesible de las verdades esenciales de la fe cristiana que fortalece la razón y el corazón del creyente.
Una alegoría inolvidable del viaje del cristiano hacia la Ciudad Celestial que ilumina las luchas y gozos de la vida de fe.
El testimonio íntimo de un alma inquieta que encuentra descanso en Dios, y sigue hablando al corazón de cada generación.
Las Cartas del Diablo a su Sobrino
Con ingenio y agudeza, Lewis desenmascara las tentaciones cotidianas y nos ayuda a vivir alerta espiritualmente.
Un llamado valiente a seguir a Cristo sin reservas, recordándonos que la gracia verdadera transforma toda la vida.
Como Asociado de Amazon, Faith.network gana con las compras que califican. Esto ayuda a mantener la plataforma gratuita.
Preguntas frecuentes sobre Psalms 34:1
Respuestas breves a las preguntas más comunes sobre este pasaje bíblico.
¿Qué significa Salmos 34:1?
¿De qué trata Salmos 34:1?
¿Cuál es el contexto histórico de Salmos 34:1?
¿Qué nos enseña Salmos 34:1 sobre el carácter de Dios?
¿Por qué Salmos 34:1 sigue siendo relevante hoy?
Lo que la comunidad comparte sobre Psalms 34
Reflexiones, oraciones y acciones de gracias de los lectores y del equipo editorial sobre este pasaje.
Gracias, Señor, porque no me prometiste una vida sin males, sino tu rescate en medio de ellos: "Muchos son los males del justo: mas de todos ellos lo librará Jehová". Gracias por cada aflicción de la que ya me sacaste, y por sostenerme en la que hoy cargo.
Explora este pasaje en otro nivel
¿Principiante, teólogo o una lectura de otra extensión? Ajusta las opciones y genera tu propia versión.
Abrir en la herramienta de estudio