Zacarías 13
Explicación e historia bíblica para niños pequeños y de preescolar (3 a 6 años)
La Explicación
Era temprano en la mañana. El sol apenas salía.
Un hombre llamado Zacarías estaba escuchando. Escuchaba a Dios.
Y Dios le contó algo hermoso.
"Un día", dijo Dios, "abriré una fuente."
¿Sabes lo que es una fuente? Agua. Agua que sale de la tierra. Agua fresca, limpia, que suena así: glu, glu, glu.
Y esa agua nunca se acaba. Nunca, nunca.
Zacarías cerró los ojos. Casi podía oírla.
Porque las manos de la gente estaban sucias. Sus corazones también.
Y el agua de Dios lava. Lava todo.
¿Qué Significa Esto?
Después Dios contó algo más. Algo triste.
Dios habló de un pastor. Un pastor bueno.
Un pastor cuida sus ovejas. Las cuenta cada noche. Las llama por su nombre. Ellas conocen su voz.
Pero este pastor iba a ser herido.
Y entonces las ovejas se asustaron. Corrieron. Se fueron por todos lados.
Estaba oscuro. Las ovejas estaban solas.
Pero escucha bien. Escucha lo que dijo Dios.
"Yo pondré mi mano sobre los pequeñitos."
Los pequeñitos. Los corderitos chiquitos.
Dios no los dejó solos. Puso su mano encima. Grande y cálida.
Como cuando alguien te tapa en la noche.
El Hilo Común
Muchos años después vino Jesús.
Jesús dijo: "Yo soy el buen pastor."
Y Jesús fue herido. En sus manos.
Zacarías lo había escrito, hace mucho tiempo: heridas en las manos.
Jesús dejó que le pasara. Por nosotros.
Y todo lo sucio, todo lo malo, Jesús lo lavó.
¿Te acuerdas de la fuente? Del agua que nunca se acaba.
Jesús es esa agua.
Y las ovejas asustadas volvieron. Una por una.
Porque el pastor las llamó otra vez.
Para Ti
Al final de la historia, Dios dice tres palabras.
Tres palabras muy pequeñas y muy grandes.
Dios dice: "Pueblo mío."
Mío. Como cuando dices "mi mamá". O "mi osito".
Dios dice eso de las personas que lo aman.
Y ellas responden: "El Señor es mi Dios."
¿Sabes qué? Dios también te dice eso a ti.
Tú eres suyo. Tú eres un pequeñito.
Y su mano está sobre ti. Ahora mismo.
Cuando estás alegre, su mano está allí.
Cuando estás asustado en la noche, su mano está allí.
Cuando te lavas las manos con agua tibia, puedes pensar: Jesús me lava por dentro.
Y cuando tienes miedo, puedes llamarlo.
Dios dijo: "Él me llamará, y yo lo oiré."
Él siempre oye. Siempre.
Aunque hables muy bajito. Aunque solo lo pienses.
El buen pastor conoce tu voz. Y tú conoces la suya.
Conversemos
¿Qué se siente cuando alguien lava tus manos sucias con agua tibia? ¿Cómo quedan después?
Dios dice "pueblo mío". ¿De quién eres tú? ¿Y quién pone su mano sobre ti?
Oremos Juntos
Señor Jesús,
Tú eres el buen pastor.
Gracias porque me conoces.
Gracias porque tu agua me lava.
Pon tu mano sobre mí esta noche.
Yo soy tuyo.
Amén.
Preguntas sobre Zacarías 13
Respuestas breves para quienes leen sobre esto por primera vez.
¿De qué trata Zacarías 13?
Lo que otros descubrieron
Justo después de abrir la fuente que limpia el pecado, Dios promete: "talaré de la tierra los nombres de las imágenes, y nunca más vendrán en memoria". No le basta lavarte; quiere arrancar aquello que te ensuciaba. Y duele, porque a veces guardamos con cariño el nombre de lo que nos hizo daño. ¿Cuál es el tuyo?
Hiere al pastor, y se derramarán las ovejas." La espada no cae sobre un extraño, sino sobre "el hombre compañero mío", el más cercano al corazón de Dios. Y fíjate en lo que sigue: "mas tornaré mi mano sobre los chiquitos". La misma mano que hirió se vuelve para cubrir a los pequeños. Si hoy te sientes disperso, esa mano te busca.
Vendrá un día, dice Zacarías, en que los profetas falsos se avergonzarán de su propia visión y ya no querrán vestir el manto de pelo para engañar. Cuando Dios limpia, hasta el disfraz religioso estorba.
Y a ti, ¿qué manto te cuesta soltar? A veces lo espiritual se vuelve máscara. El Señor no busca tu apariencia piadosa, busca tu corazón sin adornos.
¿Buscas algo para niños un poco mayores?
También tenemos versiones dedicadas para edad escolar (7 a 12 años) y adolescentes (12 en adelante).
Abrir en la herramienta de la Biblia para niños