Éxodo 8
Explicación e historia bíblica para edad escolar (7-12)
La Explicación
Faraón todavía no quería dejar salir al pueblo de Dios. Entonces Dios envió a Moisés otra vez, con un mensaje claro: "Deja ir a mi pueblo, para que me sirvan." Faraón dijo que no. Así que Dios mandó ranas, muchísimas ranas. Subieron del río y entraron a las casas, a las camas, a los hornos, a todas partes. Faraón no podía ni dormir sin pisar una rana.
Faraón llamó a Moisés y le dijo: "Ora a Jehová que quite las ranas, y dejaré ir al pueblo." Moisés oró, y las ranas murieron. Las juntaron en montones por todo Egipto, y olía terrible. Pero en cuanto Faraón respiró tranquilo, su corazón se puso duro otra vez. No dejó ir a nadie.
Entonces Dios mandó algo nuevo. Aarón golpeó el polvo de la tierra con su vara, y todo el polvo se volvió piojos, sobre los hombres y sobre los animales. Esta vez los magos de Faraón, los que sabían hacer trucos, lo intentaron también, pero no pudieron. Ellos mismos dijeron algo sorprendente: "Dedo de Dios es este." Hasta los magos reconocían que esto era demasiado grande para ellos. Pero Faraón no escuchó ni a sus propios magos.
Dios envió una plaga más: moscas, muchísimas moscas, por todas las casas de Egipto. Pero en la tierra de Gosén, donde vivía el pueblo de Dios, no hubo ni una sola mosca. Dios dijo: "para que sepas que yo soy Jehová en medio de la tierra." Esta vez Faraón se asustó de verdad y llamó a Moisés rápido. "Vayan, sacrifiquen a su Dios," dijo. Pero Moisés le explicó que debían ir tres días de camino al desierto, como Dios había ordenado. Faraón aceptó, y pidió: "oren por mí." Moisés oró, y las moscas se fueron, sin que quedara ni una. ¿Y qué hizo Faraón? Otra vez endureció su corazón. Otra vez dijo que no.
¿Qué Significa Esto?
Faraón tenía el poder de un rey, pero no era más fuerte que Dios. Cada vez que Dios mandaba una plaga, y cada vez que la quitaba, quedaba claro quién manda de verdad en el mundo. Faraón podía decir palabras bonitas cuando tenía miedo, pero su corazón seguía cerrado. Eso nos enseña algo serio: no basta con decir que crees, si por dentro sigues diciendo que no.
El Hilo Conductor
Dios protegió a su pueblo en medio del castigo, separando a Gosén de las plagas. Así actúa Dios siempre: hace diferencia entre los que son suyos y los que no. Mucho después, Jesús también vino a librar a su pueblo, no de ranas o moscas, sino del pecado que endurece el corazón. Faraón cerró su corazón una y otra vez. Jesús, en cambio, abre corazones duros y los hace nuevos.
Para Ti
¿Alguna vez has dicho "sí" con la boca, pero por dentro pensabas "no"? Faraón hacía eso todo el tiempo. Pídele a Dios que tu corazón sea sincero, que cuando digas que confías en él, de verdad lo hagas, aunque nadie te esté mirando.
Hablemos de Esto
¿Por qué crees que Faraón cambiaba de opinión tan rápido? ¿Qué haces tú cuando Dios te pide algo que no quieres hacer?
Oremos Juntos
Señor, tú eres más grande que cualquier rey, más grande que cualquier problema. Ayúdame a no tener un corazón duro como el de Faraón. Quiero decirte que sí de verdad, no solo con palabras. Gracias porque tú cuidas a los tuyos. Amén.
Preguntas sobre Éxodo 8
Respuestas breves para quienes leen sobre esto por primera vez.
¿De qué trata Éxodo 8?
¿Qué dice Éxodo 8?
¿Qué nos enseña Éxodo 8 acerca de Dios?
¿Qué puede aprender niños de Éxodo 8?
¿Por qué Éxodo 8 es una historia bíblica importante?
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También tenemos versiones dedicadas para pequeños (3-6 años) y adolescentes (12 en adelante).
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