Filipenses 3:14
El Texto
Pablo, que acaba de decir que no ha llegado ni es perfecto, describe lo único que hace: olvida lo que queda atrás y se extiende hacia adelante. Y ahora nombra el objetivo: corre hacia el blanco, hacia el premio que pertenece a la vocación con que Dios lo llamó desde arriba en Cristo Jesús. La imagen es la del corredor en el estadio, con la mirada fija en la meta y en la corona que espera al final del carril. No es una carrera para conseguir el favor de Dios; es una carrera que nace de haber sido ya alcanzado por Cristo, como dice el versículo anterior. El movimiento hacia adelante tiene su origen en una mano que ya lo tomó por detrás.
El Corazón
Aquí se juntan dos cosas que solemos separar: el llamado y el esfuerzo. La palabra griega que la Reina Valera traduce "soberana vocación" es ánothen, "de arriba", y eso cambia todo el peso de la frase. El premio no lo inventa Pablo ni lo negocia; desciende. Dios llama, y el llamado tiene contenido: participar de la resurrección, ser hallado en Cristo con una justicia que no es propia. Por eso correr no es ganar méritos, sino tomar en serio lo que la gracia ha puesto delante. El cristiano vive tensado entre un pasado ya resuelto en la cruz y un futuro que aún no posee, y esa tensión no es defecto de fe sino su forma normal mientras dura el camino.
El Hilo Conductor
El lenguaje del llamado que viene "de arriba" no nace con Pablo. Toda la historia de la salvación empieza con una voz que interrumpe a alguien desde fuera de sí mismo: Abraham en Ur, sacado de su tierra hacia una promesa que no vería completa; Israel en Egipto, llamado a salir antes de saber adónde. En cada caso el pueblo camina porque Dios habló primero, y el camino tiene una meta que Dios mismo garantiza. Pablo se coloca en esa fila. Su carrera no es la ambición del atleta griego que se labra su gloria, sino la marcha del pueblo del pacto hacia una tierra prometida que ahora tiene nombre y rostro: Cristo Jesús. Y por eso el premio no está al final como recompensa merecida, sino al final como cumplimiento de lo que la gracia ya prometió al principio.
El Espejo
Fíjate en lo que Pablo dice que hace: "una cosa hago". Una. La mayoría de nosotros vivimos con doce. Y muchas de esas doce son en realidad el pasado disfrazado: el trabajo que no conseguimos, el matrimonio que se rompió, el pecado que confesamos veinte veces y seguimos arrastrando, o al revés, los años buenos que usamos como colchón para no correr hoy. Pablo tenía currículum religioso impecable, versículos 5 y 6, y lo llamó estiércol. También tenía un pasado vergonzoso, perseguidor de la iglesia, y no lo lleva colgado del cuello. Ninguna de las dos cosas define su presente, porque el que lo alcanzó por detrás también lo espera adelante. Hoy, escribe en un papel la única cosa del pasado que más te frena, di en voz alta delante de Dios que Cristo ya la alcanzó, y rompe el papel.
La Pregunta
Si Dios ya me alcanzó, ¿por qué tengo que correr? La pregunta es honesta y el texto no la resuelve con un truco. Pablo pone las dos afirmaciones juntas sin suavizarlas: fue alcanzado, y prosigue; no es perfecto, y en el versículo siguiente se cuenta entre los perfectos. No hay contradicción, hay una tensión que solo se entiende viviéndola. La gracia no anula el esfuerzo; lo hace posible y le quita el pánico. Correr no cambia el veredicto de Dios sobre mí, pero el que ha recibido ese veredicto no se queda sentado. Quien quiera un cristianismo sin movimiento tendrá que borrar este versículo; quien quiera un cristianismo de rendimiento tendrá que borrar el anterior. Nos quedamos con los dos, incómodos y libres a la vez.
El Intertexto
Pablo usa la misma imagen del estadio en 1 Corintios 9, donde habla de correr para obtener el premio y de una corona que, a diferencia de las guirnaldas de los juegos ístmicos, no se marchita. Allí el acento está en la disciplina; aquí, en el origen del llamado. La otra resonancia está a pocas líneas de distancia, en el versículo 20 de este mismo capítulo: "nuestra vivienda es en los cielos". Ese es el domicilio del corredor. Filipos era colonia romana, llena de ciudadanos orgullosos de una ciudad que muchos nunca habían pisado. Pablo toma esa experiencia cotidiana y la vuelve teología: corremos porque pertenecemos a otro lugar, y el premio no es escapar de aquí, sino que el Salvador venga de allá.
El Personaje Principal
Pablo escribe esto encadenado, probablemente en Roma, sin saber si vivirá. Un hombre así podría permitirse el balance final, la nostalgia o la amargura. En cambio se describe estirándose, con esa palabra que evoca el torso inclinado del corredor y el brazo tendido hacia la cinta. Hay hambre en este hombre, no la de quien duda de su salvación, sino la de quien ha visto algo tan grande que todo lo demás le sabe poco. Su seguridad y su insatisfacción crecen juntas. No dice "ya llegué" ni "nunca llegaré"; dice que sigue. Ese es el retrato más honesto del creyente maduro que tenemos en el Nuevo Testamento: alguien tomado por Cristo, todavía en marcha, y sin ninguna gana de detenerse.
Reflexión
¿Qué es esa "una cosa" que hoy define tu carrera, y cuántas cosas la están sustituyendo en tu agenda real de esta semana?
¿Vives el llamado de Dios como una exigencia que viene de arriba o como una promesa que viene de arriba, y en qué se nota la diferencia en tu manera de orar?
Profundiza en Philippians
Libros elegidos con cariño que profundizan en este libro de la Biblia.
Un devocional diario de Adviento en 25 lecturas, guiado por Lucas, que sigue una promesa de Dios desde el rey David hasta el pesebre. Con cuatro pe...
Comentario MacArthur del Nuevo Testamento: Filipenses
Una exposición versículo por versículo, clara y pastoral, que te ayudará a entender el gozo y la humildad de Cristo que Pablo enseña en esta carta.
Comentario del Nuevo Testamento: Filipenses, Colosenses y Filemón
Un comentario reformado, cuidadoso con el texto griego y a la vez devocional, ideal para estudiar Filipenses con profundidad y confianza.
Un recorrido sencillo y cálido por la carta, pensado para grupos y lectura personal, que muestra cómo el gozo cristiano no depende de las circunstancias.
Faith.network earns a small commission on Kobo purchases made through these links, at no extra cost to you. It helps keep the studies free.
Preguntas frecuentes sobre Philippians 3:14
Respuestas breves a las preguntas más comunes sobre este pasaje bíblico.
¿Qué significa Filipenses 3:14?
¿De qué trata Filipenses 3:14?
¿Cuál es el contexto histórico de Filipenses 3:14?
¿Qué nos enseña Filipenses 3:14 sobre el carácter de Dios?
¿Por qué Filipenses 3:14 sigue siendo relevante hoy?
Lo que la comunidad comparte sobre Philippians 3
Reflexiones, oraciones y acciones de gracias de los lectores y del equipo editorial sobre este pasaje.
Cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible." Pablo estaba seguro de sí mismo mientras arrastraba creyentes a la cárcel. Su conciencia no lo acusaba. Da miedo pensarlo: se puede ser intachable y estar peleando contra Cristo. ¿Y si tu celo necesita no más fuerza, sino otra dirección?
Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de la concisión." Tres veces repite Pablo la misma advertencia, él, que en esta carta no para de hablar de gozo. Y es que amar de verdad a alguien te vuelve feroz ante lo que quiere robarle a Cristo. ¿Qué le estás añadiendo tú al evangelio para sentirte digno?
Pablo lleva años predicando, sufriendo cárceles, y aun así dice: "No que ya haya alcanzado, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo." Qué descanso. Tú tampoco tienes que fingir que llegaste. Pero mira el final del versículo: corres detrás de Aquel que ya te alcanzó primero. No persigues para ser amado, persigues porque lo fuiste.
Gracias, Padre, porque no me dejas atrapado en mis propias ideas: "si otra cosa sentís, esto también os revelará Dios". Qué alivio saber que Tú te encargas de mostrarme lo que aún no entiendo, con paciencia, sin apurarme ni descartarme.
Explora este pasaje en otro nivel
¿Principiante, teólogo o una lectura de otra extensión? Ajusta las opciones y genera tu propia versión.
Abrir en la herramienta de estudio
