Dios es tu fuerte refugio
Dios nos protege
Cuatro breves momentos bíblicos para niños, basados en Salmos 59:16, Proverbios 12:18, Daniel 1:8 and Salmos 91:3.
☀ Momento de la mañana
Yo empero cantaré tu fortaleza, y loaré de mañana tu misericordia: porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia.
Salmos 59:16 (Reina Valera (1909))
En palabras sencillas: Cada mañana puedes cantar porque Dios es fuerte y bueno, y Él te cuida como un refugio seguro.
Suena el despertador y todavía tienes los ojos medio cerrados. Buscas los calcetines, el desayuno espera en la mesa, y la mochila para el colegio está lista junto a la puerta. Es un día más, con tareas, con amigos, con el recreo esperando.
Antes de salir corriendo, piensa un segundo en esto. Dios ya estaba despierto antes que tú. Él conoce todo lo que va a pasar hoy, la clase de matemáticas, el partido en el patio, la merienda que compartirás. Él es como un refugio fuerte, un lugar seguro donde puedes esconderte si algo te asusta o te sale mal. No estás solo caminando hacia la escuela.
Tu turno
Mientras te pones los zapatos, canta bajito una canción alegre o simplemente di gracias a Dios por este nuevo día.
✦ Momento del mediodía
Hay quienes hablan como dando estocadas de espada: mas la lengua de los sabios es medicina.
Proverbios 12:18 (Reina Valera (1909))
En palabras sencillas: Algunas palabras hacen daño como un cuchillo, pero las palabras buenas curan como una medicina.
A la hora del almuerzo pasan muchas cosas en pocos minutos. Alguien se ríe de un chiste, alguien se queja de la comida, alguien dice algo que duele sin querer. Las palabras vuelan rápido, como pelotas en el recreo, y a veces golpean fuerte.
Pero tú puedes elegir qué tipo de palabras lanzas. Puedes decir algo que corta, o puedes decir algo que ayuda a sanar, como cuando alguien se cae y tú le dices que todo va a estar bien. Una palabra amable en el momento justo puede cambiar el resto del día de alguien.
Tu turno
Hoy, en el almuerzo o después, dile una palabra amable a alguien que esté un poco triste o callado.
✩ Momento de la tarde
Y Daniel propuso en su corazón de no contaminarse en la ración de la comida del rey, ni en el vino de su beber: pidió por tanto al príncipe de los eunucos de no contaminarse.
Daniel 1:8 (Reina Valera (1909))
En palabras sencillas: Daniel decidió en su corazón no comer la comida especial del rey, porque quería seguir obedeciendo a Dios.
¿Alguna vez alguien te ofreció algo que sabías que no debías aceptar? Tal vez un dulce antes de la cena, o copiar la tarea de un amigo. Es difícil decir que no, ¿verdad?
Daniel era solo un muchacho cuando lo llevaron lejos de su casa, a un palacio extraño. Todos los días le servían la comida más rica del rey. Pero Daniel decidió en su corazón que no la comería, porque quería seguir obedeciendo a Dios, aunque fuera más fácil decir que sí. No fue fácil, pero Daniel confió en que Dios lo iba a cuidar.
Tu turno
Tú también puedes decidir en tu corazón hacer lo correcto, aunque a veces cueste. Hoy, cuéntale a mamá o papá una vez en que decidiste hacer lo correcto, aunque fuera difícil.
☾ Momento de la tarde
Y él te librará del lazo del cazador: de la peste destruidora.
Salmos 91:3 (Reina Valera (1909))
En palabras sencillas: Dios te cuida como un papá que aparta las trampas del camino, para que nada malo te alcance.
Hoy fue un día lleno de cosas, el cole, la tarea, quizás una pelea con tu hermano o un examen que te puso nervioso. Ahora la casa está callada, las luces se apagan una por una, y tu cama te espera suave y calientita.
Piensa en un cazador que pone trampas en el bosque. Dios dice que Él te libra de esas trampas, de todo lo que podría hacerte daño. No hace falta que revises debajo de la cama ni que mires la ventana con miedo. Dios ya está ahí, cuidando, despierto toda la noche, aunque tú ya estés soñando.
Tu turno
Antes de cerrar los ojos, dile a Dios en silencio una cosa que te preocupó hoy y entrégasela a Él.
Lee estos pasajes en la Biblia
Toca un pasaje y léelo aquí mismo, junto con tus padres o tu maestro.
16Yo empero cantaré tu fortaleza, y loaré de mañana tu misericordia: porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia.
18Hay quienes hablan como dando estocadas de espada: mas la lengua de los sabios es medicina.
8Y Daniel propuso en su corazón de no contaminarse en la ración de la comida del rey, ni en el vino de su beber: pidió por tanto al príncipe de los eunucos de no contaminarse.
3Y él te librará del lazo del cazador: de la peste destruidora.
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