Mephi-boseth, el hijo de Jonathán que comió a la mesa del rey
Quién es y cuándo vivió
Mephi-boseth (מְפִיבֹשֶׁת) es hijo de Jonathán y nieto de Saúl, y su vida cae en el tiempo de la monarquía unida, hacia 1095 a. C. a 975 a. C. (era situada según la cronología de Ussher (1650)). Su huella en el texto bíblico es breve pero concentrada: catorce versículos repartidos en 2 Samuel y 1 Chronicles, desde 2 Samuel 4:4 hasta las listas genealógicas. En 1 Chronicles aparece con otro nombre: «Hijo de Jonathán fué Merib-baal, y Merib-baal engendró á Michâ» (1 Chronicles 8:34), repetido casi palabra por palabra en 1 Chronicles 9:40. Es todo lo que esas dos menciones dicen de él: un eslabón en una lista, padre e hijo, sin escena ni discurso.
La caída de un niño de cinco años
La primera vez que lo encontramos no habla ni actúa; le ocurre algo. «Y Jonathán, hijo de Saúl, tenía un hijo lisiado de los pies de edad de cinco años: que cuando la noticia de la muerte de Saúl y de Jonathán vino de Jezreel, tomóle su ama y huyó; y como iba huyendo con celeridad, cayó el niño y quedó cojo. Su nombre era Mephi-boseth» (2 Samuel 4:4). El relato une tres cosas en una sola frase: la noticia de la muerte de su padre y de su abuelo, la huida apresurada de su ama, y una caída que le marcó el cuerpo. La narración no culpa a nadie. Simplemente registra que la desgracia de la casa de Saúl alcanzó también al más pequeño de ella.
Postrado delante de David
Más tarde vuelve a aparecer, y esta vez sí habla, aunque con pocas palabras. «Y venido Mephi-boseth, hijo de Jonathán hijo de Saúl, á David, postróse sobre su rostro, é hizo reverencia. Y dijo David: Mephi-boseth. Y él respondió: He aquí tu siervo» (2 Samuel 9:6). Un hombre de la casa destronada se presenta ante el rey que ocupa el trono y se llama a sí mismo siervo.
Lo que sigue es una disposición real detallada. David encarga a Siba el cultivo de las tierras: «Tú pues le labrarás las tierras, tú con tus hijos, y tus siervos, y encerrarás los frutos, para que el hijo de tu señor tenga con qué mantenerse; y Mephi-boseth el hijo de tu señor comerá siempre pan á mi mesa» (2 Samuel 9:10). Siba tenía quince hijos y veinte siervos, y respondió: «Conforme á todo lo que ha mandado mi señor el rey á su siervo, así lo hará tu siervo» (2 Samuel 9:11). El rey insiste en el punto: «Mephi-boseth, dijo el rey, comerá á mi mesa, como uno de los hijos del rey» (2 Samuel 9:11). Se nos dice además que tenía un hijo pequeño llamado Michâ, que toda la familia de la casa de Siba eran siervos suyos, y se cierra la escena con dos datos puestos uno junto al otro: «Y moraba Mephi-boseth en Jerusalem, porque comía siempre á la mesa del rey: y era cojo de ambos pies» (2 Samuel 9:13). La cojera no desaparece. Lo que cambia es dónde se sienta.
El reencuentro y la pregunta del rey
La última escena narrada lo muestra en un estado de luto visible. «También Mephi-boseth hijo de Saúl descendió á recibir al rey: no había lavado sus pies, ni había cortado su barba, ni tampoco había lavado sus vestidos, desde el día que el rey salió hasta el día que vino en paz» (2 Samuel 19:24). El encuentro no empieza con un abrazo, sino con una acusación en forma de pregunta: «Y luego que vino él á Jerusalem á recibir al rey, el rey le dijo: Mephi-boseth, ¿por qué no fuiste conmigo?» (2 Samuel 19:25).
Aquí conviene ser exacto. Entre la mesa del capítulo 9 y esta pregunta hay otros versículos que lo mencionan (2 Samuel 16:1; 2 Samuel 16:4; 2 Samuel 19:30; 2 Samuel 21:7), pero su contenido no forma parte de lo que aquí podemos referir. Lo que sí queda registrado, sin adorno, es que el rey tuvo algo que reprocharle y se lo dijo a la cara: la ausencia de Mephi-boseth durante aquellos días quedó como una falta que hubo que explicar.
Lo que no sabemos
No se nos dice el nombre de su madre. No conocemos su edad en el encuentro con David, ni cuánto tiempo vivió, ni cómo ni dónde murió. Tampoco tenemos aquí su respuesta a la pregunta del rey en 2 Samuel 19:25: la pregunta queda planteada y el texto que poseemos se detiene ahí. De su hijo Michâ sabemos el nombre y nada más (2 Samuel 9:12; 1 Chronicles 8:34; 1 Chronicles 9:40). Y por qué en 1 Chronicles lleva el nombre Merib-baal y en 2 Samuel Mephi-boseth, el texto no lo explica.
Lo que queda es lo que está escrito: un cojo de ambos pies, hijo de Jonathán, que moraba en Jerusalem y comía a la mesa del rey.

