Ester 9
Explicación e historia bíblica para niños pequeños y de preescolar (3 a 6 años)
La Explicación
Había un día marcado en el calendario. Era el día trece de un mes llamado Adar.
Ese día daba miedo. Mucho miedo.
Porque un hombre malo, llamado Amán, había escogido ese día. En ese día quería lastimar al pueblo de Dios. Todos los judíos lo sabían. Y esperaban. Y contaban los días.
Y por fin llegó el día trece de Adar.
Pero pasó algo que nadie esperaba. Los enemigos pensaban ganar. Y no ganaron. Fue al contrario.
El pueblo de Dios se juntó. Todos juntos, en cada ciudad. Se defendieron. Fue un día duro, un día de pelea. Pero nadie pudo con ellos. Nadie.
¿Y sabes por qué? Porque el rey ya no estaba del lado de Amán. Y porque Mardoqueo, el tío de la reina Ester, ahora era grande en el palacio. Todos lo respetaban.
Los enemigos ya no dieron miedo. Los enemigos ya no pudieron hacer nada.
Y al día siguiente, todo estaba tranquilo. Muy tranquilo. Ya nadie tenía que temblar.
¿Qué Significa Esto?
Entonces el pueblo hizo algo hermoso.
El día que iba a ser el más triste… se convirtió en fiesta.
¿Te imaginas? Pusieron las mesas. Hicieron pan. Comieron comida rica. Se rieron mucho. Cantaron.
Y hacían algo más. Cada uno llevaba un plato de comida a su vecino. Toc, toc. "¡Toma, esto es para ti!" Y a los que no tenían nada, les daban regalos.
Ester y Mardoqueo escribieron cartas. Muchas cartas, para todas las ciudades. Y en las cartas decían: "Cada año haremos fiesta estos dos días."
Le pusieron un nombre a la fiesta: Purim.
El Hilo Común
Dios no aparece con voz fuerte en esta historia. No se oye truenos. Pero mira bien.
Dios estaba cuidando. Todo el tiempo.
Dios cuidó a Ester cuando entró al palacio con miedo. Dios cuidó a su pueblo el día trece de Adar. Dios cambió la tristeza por alegría. El llanto por risas.
Dios hace eso. Él cuida a los suyos.
Y mucho, mucho después, Dios envió a Jesús. También para salvarnos. También para cambiar nuestra tristeza en alegría. Jesús es el mejor cuidador de todos.
Para Ti
¿Sabes qué me gusta de esta fiesta? Que no comían solos.
Llevaban comida a la casa de al lado. Y a los pobres les daban regalos. Porque cuando Dios te cuida, tú quieres compartir.
Tú también puedes hacerlo. Puedes darle la mitad de tu galleta a alguien. Puedes llevarle un dibujo a la abuela. Puedes decirle a alguien triste: "Ven, juega conmigo."
Así se hace fiesta. Así se dice gracias a Dios.
Y cuando tengas miedo por algo, acuérdate del día trece de Adar. Dios cuidaba. Dios sigue cuidando. También a ti.
Hablemos
¿Qué comida rica te gustaría poner en la mesa para una fiesta grande?
¿A quién le puedes regalar algo hoy, para hacerlo feliz?
Oremos Juntos
Señor Dios, gracias porque tú cuidas.
Tú cuidaste a Ester. Tú me cuidas a mí.
Cuando tengo miedo, tú estás cerca.
Gracias por la comida rica. Gracias por la fiesta.
Ayúdame a compartir con otros.
Amén.
Preguntas sobre Ester 9
Respuestas breves para quienes leen sobre esto por primera vez.
¿De qué trata Ester 9?
¿Qué dice Ester 9?
¿Qué nos enseña Ester 9 acerca de Dios?
¿Qué puede aprender niños pequeños de Ester 9?
¿Por qué Ester 9 es una historia bíblica importante?
Lo que otros descubrieron
El mismo día en que esperaban los enemigos de los Judíos enseñorearse de ellos, fué lo contrario." Fíjate que Dios no movió la fecha. Dejó que llegara el día temido, el que estaba marcado en el calendario desde hacía meses, y allí mismo dio vuelta todo. A veces oras para que ese día no llegue, y llega igual. Pero el que gobierna ese día es el mismo que te sostiene a ti.
Y todos los príncipes de las provincias... ensalzaban á los Judíos; porque el temor de Mardochêo había caído sobre ellos." Los mismos funcionarios que ayer habrían firmado el decreto de muerte, hoy ayudan. El favor humano cambia con el viento. Por eso Dios no te pidió que confiaras en él, sino en quien mueve los vientos.
Pues el varón Mardochêo iba engrandeciéndose." Ese hombre había estado sentado a la puerta del rey vestido de saco y ceniza, llorando por su pueblo. Dios no lo levantó de golpe, sino que lo fue engrandeciendo. Y su grandeza no le sirvió a él, sirvió para salvar a otros. Si Dios está tardando en levantarte, pregúntate para quién será esa altura cuando llegue.
Cuando Dios les cambió "de tristeza en alegría, y de luto en día bueno", los judíos no se encerraron a celebrar entre ellos. La fiesta incluía "enviar porciones cada uno á su vecino, y dádivas á los pobres". El gozo que recibieron se les volvió pan en la mano de otro. ¿A quién alcanza hoy tu alivio? Lo que Dios te dio no termina en ti.
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También tenemos versiones dedicadas para edad escolar (7 a 12 años) y adolescentes (12 en adelante).
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