Dios cuida de ti siempre
Confía en Dios
Cuatro breves momentos bíblicos para niños, basados en Salmos 5:3, Proverbios 12:25, Marcos 5:41 and Salmos 91:2.
☀ Momento de la mañana
Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré á ti, y esperaré.
Salmos 5:3 (Reina Valera (1909))
En palabras sencillas: Cada mañana puedes hablar con Dios primero, antes de todo lo demás, y esperar que Él te escuche.
Apenas abres los ojos, ya tienes cosas en la cabeza: el desayuno, la mochila, si encontrarás tus zapatos a tiempo. Pero antes de todo eso, hay algo lindo que puedes hacer.
Puedes hablarle a Dios apenas te levantas, incluso mientras te pones los calcetines o buscas tu cepillo de dientes. No necesitas palabras complicadas. Puedes decir simplemente: buenos días, Dios, cuida hoy mi día, mi escuela, mis amigos.
Dios no está ocupado en otra cosa. Te escucha de verdad, como escucha al niño que hoy en el patio busca con quién jugar, o al que tiene una prueba de matemáticas. Empezar el día hablando con Él es como llevar a un amigo fuerte contigo a todos lados, todo el día, sin que se cansen.
✦ Momento del mediodía
El cuidado congojoso en el corazón del hombre, lo abate; mas la buena palabra lo alegra.
Proverbios 12:25 (Reina Valera (1909))
En palabras sencillas: Cuando alguien está preocupado, se siente triste por dentro. Pero una palabra buena y amable lo alegra otra vez.
¿Ya viste hoy a alguien con cara seria? A lo mejor un compañero llegó cansado, o tu hermano tuvo una mañana difícil. A veces no hace falta preguntar mucho, solo decir algo bonito.
✩ Momento de la tarde
Y tomando la mano de la muchacha, le dice: Talitha cumi; que es, si lo interpretares: Muchacha, á ti digo, levántate.
Marcos 5:41 (Reina Valera (1909))
En palabras sencillas: Jesús tomó la mano de una niña que había muerto y le dijo que se levantara. Y ella se levantó.
¿Alguna vez has llegado a casa después del colegio y todo estaba muy callado? Quizás mamá estaba ocupada, y tú te preguntabas qué pasaría después. Ese silencio a veces da un poco de miedo, y otras veces da paz.
En la casa de una niña, todos lloraban porque ella había muerto. Pero Jesús entró, tomó su mano con cuidado y le dijo: levántate. Y ella se levantó, como si hubiera dormido una siesta larga y ahora despertara fresca.
Tú también puedes hablarle a Jesús cuando algo te asusta, aunque sea después de un día largo de escuela. Él puede tomar tu mano también, aunque no lo veas, y darte paz para toda la tarde que sigue.
☾ Momento de la tarde
Diré yo á Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en él confiaré.
Salmos 91:2 (Reina Valera (1909))
En palabras sencillas: Puedes decirle a Dios: Tú eres mi refugio seguro, en Ti confío.
Hoy corriste, jugaste, quizás hiciste tarea o ayudaste en casa. Ahora la luz se apaga y todo se queda quieto. Tus pies descansan, tus manos descansan, hasta tus pensamientos pueden descansar.
Imagina un castillo con paredes muy gruesas, donde nada malo puede entrar. Eso dice el salmo sobre Dios: Él es como ese castillo para ti. No importa si afuera hace ruido, si el perro ladra o el viento sopla, tú estás protegido por dentro.
No necesitas quedarte despierto vigilando nada. Dios ya está despierto, cuidando de ti toda la noche, mientras tú simplemente cierras los ojos y confías. Mañana empieza un nuevo día, pero esta noche es solo para descansar en paz.
Lee estos pasajes en la Biblia
Toca un pasaje y léelo aquí mismo, junto con tus padres o tu maestro.
3Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré á ti, y esperaré.
25El cuidado congojoso en el corazón del hombre, lo abate; mas la buena palabra lo alegra.
41Y tomando la mano de la muchacha, le dice: Talitha cumi; que es, si lo interpretares: Muchacha, á ti digo, levántate.
2Diré yo á Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en él confiaré.
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