Mateo 3
El Texto
Un hombre vestido de pelo de camello grita en el desierto de Judea: "Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado". La gente baja desde Jerusalén y toda la región del Jordán, se mete al agua y confiesa sus pecados; a los fariseos y saduceos que llegan, Juan los llama "generación de víboras" y les advierte que el hacha ya está puesta a la raíz. Entonces aparece Jesús desde Galilea, pidiendo ser bautizado. Juan se resiste, Jesús insiste, y al salir del agua se abren los cielos: el Espíritu desciende como paloma y una voz declara: "Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento".
El Núcleo
Escuche el orden de las cosas. Primero el agua sucia del Jordán, después la voz del cielo. Jesús no se coloca en la orilla junto a Juan, del lado de los limpios; se mete en la fila con los adúlteros, los recaudadores, los que vienen cargando vergüenza. Y allí, precisamente allí, el Padre lo declara Hijo amado. La complacencia divina no viene después de un ministerio exitoso ni de milagros comprobados; llega antes de que Jesús haya predicado una sola frase. "Cumplir toda justicia" significa esto: que el justo se identifique con los injustos hasta el fondo. El evangelio entero está comprimido en ese gesto de sumergirse. Dios no rescata desde arriba, se mete al agua con nosotros.
El Hilo Conductor
Juan cita a Isaías: "Aparejad el camino del Señor". Aquel oráculo hablaba del regreso de los desterrados, una carretera abierta en el desierto para que Dios trajera a su pueblo a casa. Pero ahora el desierto no es Babilonia, es el corazón de Judea, y el camino que hay que enderezar pasa por dentro de los que ya se creen llegados. Y el Jordán no es un río cualquiera: es el borde de la tierra prometida, el agua que Israel cruzó para entrar. Cruzarlo de nuevo, hacia atrás, para volver a entrar mojados y confesados, es empezar la historia otra vez desde el principio. Jesús la empieza en nombre de todos, y esta vez el hijo no fracasa en el desierto.
El Espejo
Fíjese en la frase que Juan prohíbe: "A Abraham tenemos por padre". Es la frase del que tiene credenciales. Usted la dice de otro modo: llevo veinte años en esta congregación, mis hijos fueron bautizados aquí, doy mi diezmo puntualmente, dirijo el grupo de estudio. Nada de eso es malo, y todo eso puede volverse piedra. Juan no pide más religiosidad, pide frutos: la conversación pendiente con su hermano, el dinero que maneja donde nadie revisa, cómo habla de sus colegas cuando salen de la sala. El hacha está puesta a la raíz, no a las ramas; Dios no anda podando el follaje de nuestras conductas, va directo a lo que nos alimenta por debajo. ¿De qué vive usted realmente?
Contexto
Estamos alrededor del año 28, en la zona árida y calcinada que baja de Jerusalén hacia el mar Muerto, tierra de pastores y de fugitivos. Roma gobierna, Herodes Antipas cobra, y el templo funciona con un sacerdocio saduceo cómodo con el poder. En ese sistema el perdón tenía dirección postal: se subía a Jerusalén, se compraba un animal, se pagaba. Juan monta su liturgia lejos del templo, sin altar, sin sacerdote, con agua corriente y confesión en voz alta. Es una provocación institucional. Su vestido de pelo de camello y su cinto de cuero no son excentricidad de ermitaño, son uniforme profético: así se describía a Elías. La gente entendió el mensaje antes de que él abriera la boca.
El Perfil
Mateo escribe para creyentes de origen judío, gente que había pagado caro su fe: sinagoga cerrada, familia distanciada, la sospecha de haber traicionado a Abraham. Para ellos, "puede Dios despertar hijos á Abraham aun de estas piedras" no era una frase abstracta, sino un alivio y una herida a la vez. Alivio, porque su pertenencia no dependía de la aprobación de nadie. Herida, porque implicaba que el linaje sagrado, aquello por lo que sus abuelos habían muerto, no garantizaba nada. Y al escuchar "él os bautizará en Espíritu Santo y en fuego", ellos oían dos cosas que nosotros separamos: el consuelo del Espíritu y la criba del juicio, la misma mano sosteniendo el aventador sobre la era.
La Pregunta
¿Por qué Jesús necesitó bautizarse? Juan se resiste con razón; su instinto teológico es impecable. Y la respuesta de Jesús, "así nos conviene cumplir toda justicia", no explica, ordena. Mateo deja el hueco abierto y hace bien. Si Jesús no tenía pecado que confesar, entonces su entrada en el agua no fue por él sino por nosotros, y eso significa que desde el primer día su vida fue vida prestada, gastada en lugar ajeno. Pero queda una incomodidad que no conviene disimular: el Hijo amado empieza su carrera pública ocupando el sitio de los culpables, y terminará ocupándolo en una cruz. El bautismo no es el preámbulo de la historia. Es la historia entera, en miniatura, con agua en vez de sangre.
Reflexión
¿Cuál es su "a Abraham tenemos por padre", esa credencial que usted usa para no tener que arrepentirse de nada concreto esta semana?
Si el Padre declaró su complacencia sobre Jesús antes de cualquier logro, ¿qué cambia eso en la manera en que usted mide su propio valor ante Dios?
Profundiza en Matthew
Libros elegidos con cariño que profundizan en este libro de la Biblia.
Con un lenguaje sencillo y cálido, Wright recorre todo el Evangelio en porciones breves, ideal para leer un pasaje al día y captar el mensaje de Jesús como Rey.
El mensaje del Sermón del Monte
Una exposición clara y profunda de Mateo 5–7 que ayuda a entender el corazón de la enseñanza de Jesús y su desafío para la vida cristiana de hoy.
Comentario al Nuevo Testamento: Mateo
Un comentario clásico, versículo por versículo, escrito desde una sólida convicción reformada, perfecto para quien desea estudiar Mateo con detalle y confianza en la Escritura.
Faith.network earns a small commission on Kobo purchases made through these links, at no extra cost to you. It helps keep the studies free.
Preguntas frecuentes sobre Matthew 3
Respuestas breves a las preguntas más comunes sobre este pasaje bíblico.
¿Qué significa Mateo 3?
¿De qué trata Mateo 3?
¿Cuál es el contexto histórico de Mateo 3?
¿Qué nos enseña Mateo 3 sobre el carácter de Dios?
¿Por qué Mateo 3 sigue siendo relevante hoy?
¿Qué te conmueve en Matthew 3?
Aún no se han compartido reflexiones sobre este pasaje. Sé el primero en dejar algo: una reflexión, oración o acción de gracias.
Explora este pasaje en otro nivel
¿Principiante, teólogo o una lectura de otra extensión? Ajusta las opciones y genera tu propia versión.
Abrir en la herramienta de estudio
