Set: el hijo puesto en lugar de Abel
Quién es Set
Set es hijo de Adam y de Eva, hermano de Caín y de Abel, y padre de Enós. Vivió en el tiempo anterior al diluvio. Según Ussher, Annals of the World (1650), nació en 3874 a. C. y murió en 2962 a. C. (912 años). Su huella en el texto es breve: diez versículos repartidos en cinco pasajes, desde Genesis 4:25 hasta Luke. No hay de él ningún discurso, ningún viaje, ninguna escena de acción. Lo que hay es un nacimiento, un nombre, una descendencia y unas cifras.
Un hijo en lugar de Abel
La primera mención llega después de una muerte violenta dentro de la familia: "Y conoció de nuevo Adam á su mujer, la cual parió un hijo, y llamó su nombre Seth: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituído otra simiente en lugar de Abel, á quien mató Caín" (Genesis 4:25). El nombre no es un adorno. Es la confesión de una madre que ha perdido un hijo a manos de otro y que reconoce en este recién nacido algo que Dios le ha puesto, no algo que ella haya recuperado por sí misma. Set entra en el relato como sustituto y como don, cargando desde el primer instante la memoria de Abel y del crimen de Caín.
El versículo siguiente añade lo poco que sabemos de su vida adulta: "Y á Seth también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron á llamarse del nombre de Jehová" (Genesis 4:26). Esa frase final no se atribuye a Set en particular, sino a los hombres; pero el texto la coloca justo ahí, en la generación que nace de él.
A imagen de Adam
La segunda escena repite el nacimiento desde otro ángulo, el de la lista genealógica: "Y vivió Adam ciento y treinta años, y engendró un hijo á su semejanza, conforme á su imagen, y llamó su nombre Seth. Y fueron los días de Adam, después que engendró á Seth, ochocientos años: y engendró hijos é hijas" (Genesis 5:3-4). Aquí el que pone el nombre es Adam, y lo que se subraya es la semejanza: Set es a imagen de su padre. No es una generación nueva y limpia; es la continuación de Adam, con todo lo que eso implica.
Los años de Set
El tercer pasaje resume su vida entera en tres versículos: "Y vivió Seth ciento y cinco años, y engendró á Enós. Y vivió Seth, después que engendró á Enós, ochocientos y siete años: y engendró hijos é hijas. Y fueron todos los días de Seth novecientos y doce años; y murió" (Genesis 5:6-8). Ciento cinco años hasta Enós, ochocientos siete después, hijos e hijas sin nombre, y el mismo cierre que reciben los demás de esa lista: y murió. La larga vida no evita el final. El texto no le atribuye ni una palabra ni una obra memorable; le atribuye descendencia y muerte.
Un nombre en las listas
Fuera de Genesis, Set aparece dos veces más. En 1 Chronicles 1:1 es solo un eslabón en una cuenta de nombres: "ADAM, Seth, Enos,". Es una mención de lista, sin relato alguno, que conserva su lugar entre Adam y su hijo.
La otra es un oráculo: "Verélo, mas no ahora: lo miraré, mas no de cerca: saldrá ESTRELLA de Jacob, y levantaráse cetro de Israel, y herirá los cantones de Moab, y destruirá á todos los hijos de Seth" (Numbers 24:17). Allí el nombre no designa a la persona, sino a un conjunto de "hijos de Seth" contra quienes se anuncia juicio.
Lo que no sabemos
El texto no registra ningún pecado ni ningún fracaso de Set. Tampoco registra ninguna virtud declarada, ninguna oración suya, ninguna palabra salida de su boca. No se nombra a su mujer. No se nombran los hijos e hijas que engendró después de Enós, ni se dice cuántos fueron. No se cuenta dónde vivió, ni cómo murió, ni qué hizo con los más de ochocientos años que siguieron al nacimiento de su primer hijo. Quien busque en Set un carácter desarrollado no lo hallará; hallará un lugar en una cadena.
El eslabón que Luke conserva
Esa cadena es lo que se recoge al final. La única mención de Set fuera de Genesis, 1 Chronicles y Numbers está en la genealogía de Luke 3:38: "Que fué de Cainán, que fué de Enós, que fué de Seth, que fué de Adam, que fué de Dios". La lista remonta hasta el principio, y en ese ascenso Set no queda omitido. El hijo que Eva recibió en lugar de Abel, el que solo tiene números y un nombre, está inscrito en la línea que Luke sube hasta Dios. Ese es el peso de una vida de la que apenas sabemos nada: Dios la puso donde tenía que estar.

